La institución ha mostrado su apoyo a la familia y a "todos los amantes del arte contemporáneo" debido a la enorme implicación que tuvo Lisa con el Centro José Guerrero.
La Diputación de Granada ha ofrecido su más sentido pésame a la familia de Lisa Guerrero, cuyo fallecimiento ha supuesto una enorme pérdida para "todos los amantes del arte contemporáneo, puesto que su figura es insustituible para el Centro José Guerrero". Así lo ha expresado la diputada de Cultura, María Asunción Pérez Cotarelo, que tras mostrarse "muy afectada" por la muerte de la hija del pintor, ha subrayado "la estrecha colaboración e implicación" que mantuvo en todo momento Lisa con el centro desde su puesta en marcha hace una década. "Lisa tuvo siempre una vinculación especial con el museo, con cuya dirección trabajó y participó de un modo directo para la organización de todo tipo de actividades", ha afirmado la diputada, para quien el papel de Lisa respecto al centro y al legado de su padre en Granada será "insustituible" por la cercanía personal, física y emocional que manifestó en todo momento hacia este proyecto.
Un vínculo afectivo que demostró desde el ‘nacimiento' del Centro José Guerrero, en cuya creación participó activamente desde las primeras conversaciones mantenidas entre la familia del pintor y la Diputación de Granada, que siempre ha entendido a este museo como un lugar abierto, dedicado a la memoria de este extraordinario artista, pero también a la difusión y divulgación del arte contemporáneo y, con especial interés, a la creación de los más jóvenes, tal y como fue la voluntad su padre.
La implicación de Lisa se hizo más fuerte si cabe tras el fallecimiento de su madre. Desde entonces, subrayó su presencia en el Centro José Guerrero y apoyó enérgicamente sus actividades, no dudando en ofrecer todo aquello que las facilitara, si bien manteniendo una distancia prudente y discreta para no interferir en la gestión del museo.
Su figura adquirió más relieve público durante los últimos meses por las negociaciones mantenidas con la institución para la continuidad del museo. En este sentido, Lisa manifestó en todo momento a Diputación su deseo y predisposición a que el proyecto y la obra de su padre se mantuviera en su ciudad natal, entendiendo que "el centro ya no es nuestro centro, ni el de Diputación, sino es de todos", según manifestó la propia Lisa tras mostrarse "emocionada y gratamente sorprendida" por la "enorme aceptación" que goza el centro entre los ciudadanos.

Ayer, martes 24 de noviembre, Lisa Guerrero Whittier, la hija mayor del pintor José Guerrero y Roxana Whittier Pollok, falleció en su casa de Barcelona a los 56 años de edad, quedando así truncada su especial vitalidad, sensibilidad y generosidad. Nacida el 8 de agosto de 1953 en Filadelfia, vivió la mayor parte de su infancia en Nueva Cork, aunque también pasó tres años de su adolescencia en Madrid. Estudió Antropología y Psicología, disciplinas a las que consagraría su vida profesional, si bien mantuvo siempre vivo su interés por el arte en todas sus manifestaciones creativas. En Nueva York contrajo matrimonio con el médico español Pep Aubert, con quien trasladó su residencia a Barcelona y tuvo dos hijos: Allegra y Lucas.

















