"Es interesante ver sobre el terreno cómo se desarrollan los proyectos financiados con los fondos de la ayuda internacional" señala Julio Bernardo
La diputada de Cultura y Juventud, María Asunción Pérez Cotarelo, y el vicepresidente 2º de la Diputación, Julio Bernardo, presentaron hoy las conclusiones del primer viaje de jóvenes cooperantes a distintos destinos internacionales apoyado y financiado por esta administración local entre las que destacaron la importancia del trabajo de sensibilización que los participantes van a desarrollar, a partir de este momento en sus comarcas. "Desde Cooperación Internacional y Juventud entendemos que no basta con enviar dinero a los países que lo necesitan para acallar nuestras conciencias sino que es interesante hacer un seguimiento de las actuaciones que se desarrollan con estas aportaciones", señaló Julio Bernardo.
En la misma línea, la diputada de Cultura, María Asunción Pérez Cotarelo, destacó la importancia de ofrecer a los jóvenes, durante el verano, un tipo de ocio distinto, con el que puedan colaborar en la mejora de la vida de otras personas. "En los países donde han estado han podido comprobar los proyectos que ponen en marcha distintas organizaciones no gubernamentales y su experiencia servirá ahora para concienciar a otros jóvenes de la importancia de la cooperación".
República Dominicana, Ecuador, Marruecos y Madagascar han sido los países en los que estos doce jóvenes han permanecido durante un mes, "una experiencia muy intensa tras la que no se puede seguir observando nuestra realidad cotidiana de la misma forma", señalaba María Teresa Sánchez, una de las jóvenes que pasó el mes de agosto en la República Dominicana.
Este programa se ha realizado con el apoyo de tres organizaciones no gubernamentales que trabajan en Granada -Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP), Fundación Agua de Coco y ASPA- que mantienen proyectos en los lugares de destino de estos cooperantes. Su labor ha sido la de formarles para que pudieran poner en práctica, sobre el terreno, todo lo aprendido.

Beatriz Luaces, una de las jóvenes cooperantes, lava la ropa en el río como el resto de la comunidad.

















