Los vinos de Benalúa, el pan de Alfacar, el aceite, los espárragos, el jamón y cordero centran el interés de la delegación.

El vicepresidente 2º de la Diputación y Delegado de Promoción Económica y Empleo, Julio Bernardo, explicó a los técnicos franceses y portugueses que forman la comisión del Proyecto Rider que la defensa de los productos autóctonos con denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas constituyen una gran fuente de empleo y riqueza para zonas que no cuentan con grandes polos industriales. El Proyecto Transnacional Rider, financiado con fondos europeos, ha traído esta semana a Granada una delegación especializada en el análisis de microempresas en las que la innovación constituye uno de sus pilares. Esta visita forma parte del programa en el que técnicos de la Delegación de Empleo de la Diputación de Granada participan como delegados en las visitas que se realizan a empresas francesas y portuguesas, integradas en el proyecto, cuya finalidad es compartir aquellas propuestas innovadoras por las que han destacado algunas ideas empresariales, con otras iniciativas que comienzan a despuntar en sus respectivos sectores productivos.
En este sentido y dentro de las visitas programadas, la delegación compuesta por casi una treintena de personas ha visitado las Bodegas Pago de Almaraes de Benalúa, una iniciativa empresarial puesta en marcha hace pocos años que presenta varias peculiaridades, entre ellas la de integrarse totalmente en el paisaje troglodita de la comarca de Guadix, ya que parte de sus instalaciones son cuevas.
En este marco, el delegado de Promoción Económica informó a la delegación del Proyecto Rider de las iniciativas que desarrolla la Diputación en cuanto a la creación y consolidación de empresas así como del apoyo institucional a aquellos productos granadinos que desean conseguir denominaciones de origen o indicaciones geográficas protegidas como el pan de Alfacar o el aceite. "Somos conscientes de que el desarrollo económico de la provincia pasa por la puesta en valor de sus productos y la buena comercialización de los mismos", señaló además de destacar la calidad de los productos por los que la Delegación de Promoción Económica ha apostado y la necesidad de proteger con las denominaciones geográficas la venta fraudulenta de productos bajo denominaciones que no les corresponden.
El alcalde de Benalúa, Juan Hidalgo, que dio la bienvenida a la delegación internacional destacó la importancia que para las zonas rurales poco desarrolladas, donde la emigración y los elevados índices de paro hacen muy difícil el despegue económico, tienen iniciativas pioneras como la de las bodegas Pago de Almaraes que ha conseguido poner el nombre de Benalúa en el complicado mercado del vino.
Además de esta bodega, la delegación ha visitado una explotación de espárragos, una almazara y varios hornos de pan.










